
Además de aumentar los recursos destinados a la Ayuda al Desarrollo, es necesario que éstos se empleen de la forma más eficaz posible y generar sistemas de información y evaluación que orienten la calidad de la ayuda hacia las mejores prácticas, la consecución de resultados en reducción de la pobreza y provean información útil para tomar decisiones que supongan una mejora continua hacia el logro del Objetivo del Milenio número 1: reducir la pobreza a la mitad en 2015.
Esto es lo que pretendemos investigar y difundir a través de esta ventana: compartir los conocimientos y dudas que tiene la comunidad internacional en éstos temas, ya sea a través de las prácticas de cooperación al desarrollo o los estudios teóricos.
Si los países ricos pueden sentir una "fatiga" al aportar sus recursos sin ver resultados concretos, sin dar ni recibir cuentas en la trayectoria de reducción de la pobreza mundial, los países receptores de ayuda también pueden sentir una "fatiga" al no ser considerados como verdaderos socios-entre-iguales en las prácticas de cooperación y quedar a merced de las decisiones discrecionales de los donantes que deciden unilateralmente cuánto, dónde y cómo aportar en ayuda. Además no la coordinan ni armonizan entre sí, ni están dispuestos a una coherencia con otras políticas, sobre todo la comercial.
A través de artículos, reseñas de lecturas de interés, fichas de evaluaciones concretas y orientaciones bibliográficas, esperamos que esta ventana contribuya de forma creativa al debate en torno a la eficacia y evaluación de la ayuda al desarrollo. La escasa literatura sobre el tema en español lo hace, si cabe, aún más necesario a la vez que atractivo.